viernes, 17 de abril de 2015

Fabada asturiana (en olla rápida)


No hacía más que acordarme de la fabada tan rica que probé hace unos años en un viaje por Asturias (que más rica no la he tomado) cuando ayer mismo mi amiga Lorena la publicó en su blog "La cocinera revoltosa". Y ya véis que enseguida he seguido sus pasos. Ella es asturiana, sinónimo de que su receta es "de pura cepa" además de una excelente cocinera y compañera y siempre dispuesta a  ayudar.
Si queréis visitarla ella ha hecho la fabada auténtica, me refiero a fuego lento y toda la tarde de chup-chup y tiene un aspecto fabuloso, pero como yo soy "Mª Ligera" he probado a hacerlo en la olla exprés, bueno la que tengo es la superrápida y está  lista en 9 minutos!
Ya sé que los puristas se estarán echando las manos a la cabeza...
y que está feo decirlo pero ¡¡ha quedado buenísima!!


El truco de esta receta, que es considerada como una de las 10 más representativas de España está en que sus ingredientes sean de buena calidad, que las alubias sean fabes de la Granja y que los embutidos sean locales, con el sabor ahumado tan característico de la zona
y al que llaman compangu (morcilla, chorizo, lacón, tocino)

INGREDIENTES: (para dos personas)
-300 grs. de fabes de la Granja (alubias)
-1 morcilla
-1 chorizo
-1 trozo de lacón
-1 trozo de tocino
-media cebolla y 2 dientes de ajo pelados.
-perejil, sal y un chorrito de aceite de oliva.
-Azafrán (opcional)

PREPARACIÓN:
La noche antes ponemos en remojo las alubias en un bol amplio con bastante agua fría y
en otro bol con agua templada ponemos el lacón y el tocino (para que se desalen)

Por la mañana disponemos en la olla a fuego medio el compango y encima les fabes, ajos, cebolla y perejil, un chorrito de aceite y el agua fría justa sólo para cubrirlas.
Esperamos a que empiece a hervir y veremos que se forma una espumilla por encima que debemos retirar con una espumadera, le añadimos un poquito de agua fría (para "asustarlas" que es para que resulten más tiernas) y unas hebritas de azafrán.

Cerramos la olla y dejamos que coja presión. Cuando salga la rayita de la válvula bajamos el fuego al mínimo y esperamos 5 minutos. Retiramos y abrimos (cuando ya se pueda)
Ahora comprobamos cómo están, si aún no están tiernas las volvemos a poner al fuego (cerrando la olla y que coja presión de nuevo)en mi caso fueron 4 minutos más, pero se puede hacer con la olla destapada y a fuego lento para controlar más. 


En todo caso, cuando ya estén, las dejamos un ratito más al mínimo para que la salsa engorde y probamos si hay que añadir un poquito de sal. Si hay que mover no se debe con hacer con una cuchara (pues se romperán) sino moviendo entera la olla de las asas.
Me enteré de un truco y es que se puede sacar un par de cacillos de fabes con su salsa y pasarlo por la batidora, agregándolo a la olla (así quedará con más cuerpo)
Se deja reposar tapada media hora y antes de servir se retira la cebolla y el perejil.
Está mejor de un día para otro (si podéis esperar...)
Y ahora disculpadme, porque...