martes, 2 de diciembre de 2014

Mantecados al cognac




Para el Reto de Laura Real de este primer martes de mes en su versión dulce,
 Yolanda de "La cocina de una bancaria estresada" ha escogido una receta muy navideña:
 ¡El mantecado!
Porque...no os imaginaréis unas fiestas sin él ¿verdad? 
Él es el invitado de honor, el que nos acompaña en el brindis después de disfrutar
 de un opíparo almuerzo o cena...y al que, sin embargo, reservamos un sitio ¡tan! cercano, porque no gozamos de su presencia todos los días sino sólo en "esa" ocasión tan especial. ¡Sería inconcebible no enmantecarse ni empolvoronarse! 
para lucirse oronda por el salón con él de la mano ¿sí?  
que ya tendremos el resto del año para acordarnos de él ¿no?

INGREDIENTES Y PREPARACIÓN:
Notas:
-En Argentina, de donde es éste recetario, llaman manteca a lo que en España decimos mantequilla. Pero como en éste caso se trata de una receta de mantecados he usado manteca de cerdo ibérica.
-La fécula de papa o patata no se refiere a los copos deshidratados (para hacer el puré instantáneo que encontramos en los supermercados) sino que se trata de la sustancia que se obtiene después de un proceso de refinamiento, por eso su textura se parece más bien a la maicena (polvo blanco sin sabor). Yo la compré en el herbolario.
-El azúcar impalpable o glass se puede hacer en casa simplemente moliendo el azúcar (en el molinillo de café, por ejemplo)
-El cognac no le da sabor a los mantecados, ni siquiera se nota pero sí que les aporta más jugosidad pues ésta receta no es del tipo compacto al que estamos acostumbrados.
-Se hornean en cápsulas de papel a 180º, con el horno ya precalentado.

Y después de todos los preparativos y sacar las mejores galas
por fin...¡llegó el momento deseado!


Lo pruebo y...¡¡¡está buenísimo!!
 pero de repente, al aroma del recién llegado todos acuden a las presentaciones 
y en un visto y no visto le rinden los honores, tanto...que me dispongo a salvaguardar su integridad ante sus admiradores y busco un aposento donde acomodarlo
 para que descanse en paz, un poco (o sea, una caja metálica)
 Ahí se conservará en óptimas condiciones ¡hasta el siguiente ataque!

 Salgo al comercio y....¿cómo es ésto? veo fantasmas
con gorritos y delantales que me persiguen por donde vaya...
¿qué caja es esa de surtido de navidad con la misma imagen vintage
 que escogí para la cabecera del blog?...

 
Nada, nada, tiene que venirse conmigo ¡forzosamente!
 que casualidades como ésta no se tienen todos los días...
¿será mi destino hacer mantecaditos para dar la lata?

Para ver las versiones de las demás compañeras, pinchar aquí.