miércoles, 21 de febrero de 2018

Galletitas de atún para gatos


Ayer me enteré por casualidad de que fué el Día internacional del gato 
y bueno, me entraron ganas de hacerle unas galletitas al mío. 
No sé si él tuvo un sexto sentido pero en cuanto me fuí a la cocina Cookie me siguió 
como una flecha (y eso que estaba en una de sus siestas interminables de media tarde) 


Lo que no se imaginaba el pobre es que tendría que esperar turno...por el camino saltó mi hija proponiéndome hacer brownies... menuda tentación! jaja como para dejarla pasar por alto, asi que ya estaba el plan hecho. Mientras se horneaba nuestra merienda me entretendría decorando sus galletitas saladas (que no tardan nada en prepararse, sólo mezclar cuatro ingredientes y listo)

INGREDIENTES: 
- 2 latitas de atún al natural (en total unos 125 grs, ya escurrido el atún)
-150 grs de harina integral
-1 huevo
-1 cucharada de aceite de oliva.
Opcional: un poco de agua

PREPARACIÓN:
Mezcla en un bol el atún (ya escurrido en un colador) el huevo y el aceite de oliva.

Añade la harina poco a poco (si hiciera falta añade una cucharada de agua)
La masa queda blandita 
pero se puede extender bien con el rodillo, sobre una superficie enharinada.


Ve cortando en porciones pequeñas, con la base de una boquilla; yo luego empecé a decorarlas para que tuvieran forma de caritas de gato, así son más divertidas! (pero si no lo haces terminarás antes, claro) para ello:
-con la misma boquilla corté un trozo de la parte superior
-con un palillo marqué los ojos 
-y también los bigotillos poniéndolo plano y marcándolos a ambos lados tres veces.
Ponlas sobre la bandeja del horno, forrada con papel de hornear y ya precalentado a 180º y déjalas 10 ó 12 minutos (aproximadamente) 
Una vez horneadas, sácalas y espera a que se enfrien sobre una rejilla. 

Y ahora...la prueba de la verdad ¿le gustarán?
-"y ésto qué es...?
...lo probaré a ver qué tal, huelen muy ricas ¡a atuncito!"


Guauu, digo ¡Miauuuuuu!

-🙀"¿ya sólo queda una...?
-Noo, ésto (una o dos) sólo te las doy como premio, no sustituye tu comida habitual; pero el resto las guardo en una bolsa hermética o lata y así mañana...más! 

Nota:
-La mitad de la masa la congelé para más adelante; es mejor no hacer demasiadas de una vez (salieron muchas más de las que se ven en las fotos) y así se conservarán en buenas condiciones teniendo en cuenta eso, que es mejor que se las coman poquito a poco. 
-No le añadas sal a la masa (ya lleva el atún)

lunes, 12 de febrero de 2018

Risotto de arroz salvaje con brocoli e higos secos



Cuando haces un plato sabroso de una compañera se te queda grabado en el paladar pero si hace tanto tiempo, ya casi dos años, y no tienes la precaución de apuntar de quién era la receta pensando en publicarla mucho antes... ¡menudo disgusto! pero ésto se transformó en alegría estos días atrás. No sólo encontré las fotos que hice en su día si no también a su autora.

Resulta que estuve griposa y con el estómago revuelto y claro, no tenía ganas de nada
(por eso he tardado en publicar) pero al irme encontrando mejor ordené mis archivos de fotografías (aunque también den dolor de cabeza, menudo revoltijo tenía, jaja) y qué bien! por fin me encontré con las que vas a ver hoy: un risotto de arroz salvaje con brócoli, higos secos y gambitas.

A Aranzazu de El Baúl de las delicias ya le comenté que debió ser cuando participé en uno de sus concursos, en el que teníamos elegir alguna de sus recetas y cocinarla dándole nuestro toque personal y se conoce (hoy lo sé) que además de su magnífico kouliabac (al que dí forma de matriosaka- míralo aquí-) y que publiqué entonces, también preparé este rico arroz que se quedó en el tintero... pero qué difícil fué elegir entonces ¡se ven tan ricos todos sus platos!

Bueno, te dejo ya que veas cómo se hace y te animes tú también a probarlo. Su receta la puedes ver en éste enlace y así la he hecho yo:

INGREDIENTES:
-Arroz salvaje, la proporción es por cada taza de arroz tres de agua (o caldo)
-caldo de pescado
-1 brécol
-un puñado de gambitas
-1 cebolla pequeña
-1 vasito de vino blanco
-queso parmesano rallado
-unos cuantos higos secos
-agua
-una pizca de sal
-Aceite de oliva 
-2 cucharadas de mantequilla

PREPARACIÓN:
-El caldo se debe mantener caliente durante todo el proceso de preparar el arroz, asi que lo dejaremos en una olla a fuego suave.

-Pica la cebolla y rehógala en un poco de aceite de oliva hasta que se ponga transparente, añade las gambitas y vierte el vasito de vino dejándolo reducir. Cuando estén, echa el arroz y la sal, remueve. 

-Ahora echa un cucharón de caldo caliente dejando que se consuma lentamente y entonces vuelve a echar otro cucharón  

Cuando lleves dos o tres cucharones de caldo le añades el brécol y los higos secos (que tendrás picados en trozos pequeños) 

Sigue el mismo proceso, echa caldo a cucharones una vez que se ha embebido el anterior, removiendo y así hasta que esté el arroz en su punto (si al final falta caldo añade agua) 
Prueba el arroz y si es necesario rectifica de sal. Añade la mantequilla, mezcla y deja reposar tapado 5 minutos fuera del fuego.

Por último esparce el queso, mezcla para integrar y sirve enseguida. Seguro que su sabor agridulce te sorprenderá gratamente.




miércoles, 31 de enero de 2018

Cupcakes de limón


Como ya nadie se acuerda de los excesos gastronómicos de la Navidad 
y la operación biquini del verano todavía queda muyy lejos... 
¡vamos a darnos un dulce capricho! 
en forma de esos pastelitos tan monos y apetitosos llamados cupcakes. 
Estos son de limón, con lo cual además de refrescar tu paladar te beneficiarás de sus propiedades. Son esponjosos, aromáticos y una delicia que no te puedes perder! 

Ya es la segunda vez que pruebo una receta del libro de cupcakes de Peggy Porschen "Boutique de Pastelería" y no será la última! (la vez anterior, bueno...en el 2014...ya ha llovido desde entonces... fueron los cupcakes de arándanos y cointreau). La base es casi igual, pero ahora me ha quedado mucho mejor el glaseado 😊 


INGREDIENTES: (yo reduje las cantidades a la mitad de la receta original, saldrían 12 en teoría aunque en mi caso fueron 8 ¿?) 
Para la masa:
-2 huevos
-100 grs. de harina
-100 grs. de mantequilla ( a temperatura ambiente)
-100 grs. de azúcar
-ralladura de 1 limón
-medio sobre de levadura química Royal (polvos de hornear)
-una pizca de sal

Para el almíbar:
-75 ml. de zumo de limón 
-75 grs. de azúcar

Para el glaseado:
-100 grs. de queso crema
-100 grs. de mantequilla (a temperatura ambiente)
-ralladura de un limón
-250 grs. de azúcar glass

PREPARACIÓN:
-Precalentar el horno a 175º 

-Para hacer la masa de los cupcakes:
Poner la mantequilla en un bol y batir con las varillas eléctricas añadiendo el azúcar, sal y la ralladura de limón, hasta que blanquee y tengamos una mezcla esponjosa. Ir añadiendo los huevos uno a uno,  integrándolos cada vez y por último mezclar lo justo con la harina cernida y la levadura.

Llenar los moldes hasta dos tercios de su capacidad y hornear unos 15 minutos aproximadamente (aunque ésto dependerá de cada horno) Cuando tengan la superficie  dorada (y al insertar una brocheta ésta salga limpia) estarán listos.
-Para el almíbar:
Mientras se hornean preparar el almíbar, poniendo el zumo de limón y el azúcar en un cazo y llevándolo a ebullición. Dejarlo hasta que se haya disuelto el azúcar y apartar el cazo del fuego para que se enfríe ligeramente.
Con un pincel de repostería ir remojando de almíbar la superficie de los cupcakes (mientras éstos aún están calientes, así lo absorberán mejor) Dejarlos enfriar sobre una rejilla metálica.
-Para el glaseado:
Poner la mantequilla, el azúcar glass y la ralladura de limón en un bol y batir hasta que quede esponjosa y más pálida. Añadir el queso crema (batido un poco aparte) y volver a batir hasta incorporarlo bien. Guardar en la nevera para que coja cuerpo.

Luego rellenar una manga pastelera (con boquilla grande) y cubrir el cupcake con el glaseado, haciendo una espiral.

¿Nos tomamos ya este rico cupcake con un té o prefieres café?
Se mantiene muy calentito con su cubretaza, que puedes ver mejor cliqueando aquí
Ahhh! espera... ¡que falta ponerle la guinda!
(en vez de frambuesa, que Peggy también incluye en la masa antes de hornearlos)

Ahora síii! ya podemos darnos el gustazo 😋


Con éste post participo en el Reto que inaugura Daniela en su blog Salado dulzor

Actualizado: ¿quién ha hecho esta receta?
Podéis ver lo bien que les ha quedado (y lo mucho que les ha gustado, según me dijeron) a Natalia y Sergio del blog Lowcostporeldiy en mi sección de "Vuestras fotos", que se va agrandando poco a poco con las fotos que me vais enviando. 
¡Qué ilusión ver que os animáis a hacer las recetas! Gracias!!

jueves, 25 de enero de 2018

Muesli para Heidi



Si creciste, como yo, viendo "Heidi, la niña de los Alpes" en la tele (1ª serie de anime japonesa que se emitió en España) recordarás las aventuras de ésta huérfana, cuya tía lleva a una cabaña de los Alpes suizos, para que viva con su abuelo y lo feliz que era allí en un ambiente sencillo y sano ¿verdad?
También de su amistad con Pedro el pastorcito de cabras, su estancia en Franckfurt para cuidar de Clara, una niña inválida de familia adinerada, personajes como la señorita Rottenmeier, de cómo echaba de menos sus queridas montañas, su vuelta a los Alpes para recuperarse y cómo después, su amiga Clara, estando allí una temporada consigue levantarse de la silla de ruedas ¡y andar!

Pues bien ¿también sabías que estaba basado en un libro infantil? 

Sí, la suiza Johanna Spyri lo escribió en 1880; y nosotras, las participantes en el proyecto "Una galleta, un cuento" de Patty's Cake, lo recuperamos para su fiesta temática.  Mar Ang de Recetas ABC lo propuso al resultar ganadora en noviembre con su exquisito dulce de mango y piña, para Robinson Crusoe. 

Este es un libro lleno de inocencia donde se resaltan los valores humanos y el amor a la naturaleza y además... con su publicación contribuyó a propagar la idea, en esa época,  de que Suiza era un modelo de vida saludable. Así es, la única cura para Heidi cuando cae enferma son las montañas alpinas y Clara Sesemann, sanó de su invalidez en las piernas.


Pero ¿habría algo más aparte de los beneficios del aire fresco y puro y la energía del sol?...
Curiosamente sí y por eso traigo ésta receta.

Resulta que el doctor suizo Bircher-Benner estudió (para lograr combatir la tuberculosis) los efectos que tenía el consumo de alimentos crudos en el organismo e incluso demostró sus ventajas al curarse él mismo de la ictericia que padecía. Parte de su dieta consistía en tomar un "simple plato de manzana" que luego pasó a llamarse müesli o Birchermüesli. Según parece se inspiró en la comida de un campesino suizo, que conoció en una de sus empinadas caminatas por las montañas y que a sus 70 años nunca necesitó un médico.

Aquí traigo mi versión de la receta original. Hoy en día hay mil variaciones pero si preparamos el muesli de forma casera evitaremos el azúcar añadido y los aditivos que forman parte de las marcas comerciales; además es muy fácil de hacer y será una merienda perfecta tanto para niños como mayores. Si lo sirves en cuencos alegres y le pones algún topping de Heidi ¡ya tienes tu fiesta personalizada con ella!

INGREDIENTES: (cantidades aproximadas)
-1 taza de copos de avena (avena arrollada cruda)
-media taza de agua
-media taza de jugo de manzana
-1 manzana
-jugo de medio limón pequeño
-un puñado de nueces
-un puñado de pasas de Corinto
-pipas de girasol sin tostar
-1 yogur
-unos cuantos trocitos de papaya deshidratada
-1 cucharadita de miel (opcional)

PREPARACIÓN:
Pon la avena en un bol y añade el agua y el jugo de manzana, mezcla y deja reposar como mínimo  15 minutos, pero mejor una hora e incluso toda la noche (en la nevera)
Luego lava muy bien la manzana y rállala sin pelar, echándola al bol junto con el jugo de limón, la canela y las pipas de girasol.
Agrega el yogur, las uvas pasas, las nueces troceadas y la miel si la incluyes. Por último adorna con la papaya desecada (o puedes poner otra cosa por ejemplo arándanos o fresas)


¡Y ya está, listo para comérselo en el momento!

Qué rico!!


Siguiendo con la historia del müesli... el Dr. Bircher-Benner abrió en 1904 el "Lebenidge Kraft" y no es porque después inventara la mayonesa, noo 😆Ese era el nombre de su sanatorio de salud en los Alpes, situado justo al lado de un hotel de cinco estrellas para atraer a un público adinerado, que enseguida acudió en masa encantado de (además de madrugar y acostarse pronto) depurarse mientras pasaban seis horas en una tumbona al aire fresco de la montaña, comiendo grandes cantidades de müesli  ¡conservándose así más frescos que una lechuga ;-)

Me imagino que si Heidi lo tomara luego corretearía sin parar, pues ésta es una fuente de energía y fibra para todo el día.

Uno de los huéspedes del sanatorio fué el escritor Thomas Mann, que después de permanecer cuatro semanas allí, escribió en Davos su obra "La montaña mágica" considerada un clásico de la literatura alemana del siglo XX. 


lunes, 22 de enero de 2018

De la Mahonesa y otras cosas...

Hoy no sé si ponerme el delantal o la bata (la de boatiné no, la de científica!) 
porque voy a analizar - a mi manera- una de las seis salsas madres. 
A saber, ni velouté, ni pomodoro, ni española, ni holandesa ni bechamel
si no la salsa mahonesa.
Y con una mano en la batidora y otra en el microscopio nos dirigiremos a la zona de experimentación: la cocina.

Punto de vista "cocineril"
INGREDIENTES:
-1 huevo a temperatura ambiente.
-200 ml. de aceite de oliva suave o girasol. 
-una pizca de sal
-una cucharadita de vinagre o de zumo de limón

PREPARACIÓN: 
1-Casca el huevo en el vaso de la batidora (sin que caiga ningún trocito de cáscara)

2-Añade el vinagre (o zumo de limón), sal y un poco de aceite  e introduce la batidora hasta el fondo, batiendo hasta que ligue la mezcla. 

3-Vierte el resto del aceite poco a poco y en hilo fino y bate de nuevo hasta que vaya espesando (ya podrás mover suavemente el brazo de la batidora arriba y abajo)
Prueba y rectifica de sal si es necesario.
¡Es una mahonesa!
dirá el cocinero mirando a la mesa...


Punto de vista "científiloco"
Cogemos una muestra por separado de los dos elementos principales para ver cómo son.

1-¿Qué ocurre con una gotita de yema vista de cerca?
Cientos de partículas brillantes, danzan al son del "movimiento browniano" (es muchísimo más bonito que en la foto)
2-Y el aceite ¿cómo se  comportará en las distancias cortas?
Este elemento va de incógnito, no se ve nada de nada porque es "continuo"

3-¿Y cuando batimos la yema y un poco de aceite? 
Las partículas bailongas de la yema se han detenido sorprendidas ante la entrada estelar de Aceite -que ha dejado de ser invisible- y se divide ante sus ojos cual marciano mutante...la tensión "se masca" ahh! y tchan, tchan, tchan... las va engulliendo en su interior 
(foto derecha, vista de cerca una de las 5 ó 6 esferas de aceite, con las partículas de yema en su interior)
Aceite llama telepáticamente pidiendo refuerzos a la nave central para completar ¡el primer estadio de la formación de la mahonesa!

Veamos qué pasa cuando seguimos añadiendo aceite y batimos al mismo tiempo:
...que aumenta el número de esferas de aceite y disminuyen en su tamaño, sin que podamos ver las partículas de yema. 

¡Es una emulsión!
exclamará el científico con fruición


Con una minitarta salada recubierta con esta rica mahonesa celebro por fin -con un mes de atraso- el 4º cumpleblog de Con gorrito y delantal, aprovechando que el viernes también fué mi propio cumpleaños ;-) 

¿Soplamos la velita junt@s?



¡Gracias por tu tarjeta de felicitación, J.P. Alexander!